Inicio› Blog›Frascos herméticos: cuáles sellan de verdad y cuáles son decorativos
Orden y guardadoFrascos herméticos: cuáles sellan de verdad y cuáles son decorativos
La tapa de bambú queda hermosa en la alacena y casi nunca cierra. Cómo distinguir en dos segundos un frasco que conserva de uno que sólo guarda.

Los frascos con tapa de madera clara se venden por la foto. El problema aparece tres semanas después, cuando la harina tiene bichitos o el café perdió todo el aroma.
Hermético significa una sola cosa
Que no entra ni sale aire. No es una cuestión de que la tapa "cierre bien" o quede firme: es que haya un material blando comprimido entre la tapa y el vidrio.
Madera contra vidrio no sella. Plástico contra vidrio tampoco. Lo único que sella es una junta: un aro de silicona o de goma que se aplasta y llena las imperfecciones de las dos superficies.
Especiero Frasco Acero Base Imantada
Frasco 3000Cc C/Tapa Days
Frasco Vidrio Tapa Bambu 750MlCómo revisarlo en el local
Dá vuelta la tapa y mirala por dentro. Tiene que haber un aro visible, generalmente blanco o transparente, encastrado en un canal. Si ves madera lisa o plástico liso, no es hermético, por más que la etiqueta diga otra cosa.
Después probá el cierre. En los frascos de clip, la palanca tiene que ofrecer resistencia y hacer un chasquido firme al bajar. Si baja floja, el aro está flojo o gastado y ya no comprime.
La prueba del papel, para los que ya tenés en casa
Poné una tira de papel entre el frasco y la tapa, cerrá, y tirá del papel. Si sale con facilidad, no hay compresión suficiente. Repetilo en tres o cuatro puntos del borde: a veces sella de un lado y del otro no, y eso pasa cuando el aro está deformado o mal encastrado.
Vaso frasco de vidrio con asa, tapa de bambú y sorbete
Frasco Vidrio Cuad. Tapa Bambu 1300MlQué guardar en cada tipo
Hermético de verdad (con aro)
Harina, azúcar, café, yerba, especias, frutos secos, galletitas. Todo lo que se arruina con humedad, pierde aroma o atrae insectos.
Frasco con tapa sin junta
Fideos secos, arroz, legumbres, polenta. Cosas que aguantan meses igual, donde el frasco cumple una función de orden y no de conservación.
No es que uno sea malo: es que sirven para cosas distintas. El problema es comprar el segundo creyendo que es el primero.
Vidrio o plástico
El vidrio no toma olores ni se mancha, se puede lavar con agua muy caliente y no reacciona con nada. Pesa y se rompe. Es lo que conviene para lo que va a estar meses guardado.
El plástico es liviano, no se rompe y suele apilar mejor. Con el tiempo se raya, y en las rayas se agarran los olores. Para especias fuertes o café, el vidrio gana claro.
Sobre la tapa de bambú
No hay nada de malo con el bambú, siempre que tenga el aro debajo. Lo que sí hay que saber es que la tapa no se lava con agua: la madera se hincha, se deforma y deja de apoyar parejo. Se pasa un trapo apenas húmedo y se seca enseguida.
Si la metés al lavavajillas una sola vez, la arruinaste. Y como el aro va encastrado en la madera, cuando la madera se deforma el sellado se pierde aunque el aro esté nuevo.
El detalle de la boca
Un frasco alto y de boca angosta se ve elegante y es incómodo: no entra la cuchara medidora ni la mano para limpiarlo. Para harina y azúcar, que se sacan con cuchara varias veces por semana, conviene boca ancha aunque ocupe más lugar en el estante. Es de esas cosas que no se piensan al comprar y se sufren todos los días.